CÓMO CALCULAR LA TALLA DE ZAPATO QUE TU BEBÉ SIN EQUIVOCARTE

¿Sabes calcular la talla de zapato que necesita tu bebé? Aquí te vamos a explicar cómo hacerlo y no fallar en el intento. En realidad, cuando son bebés no necesitan un calzado específico como tal, pero resulta difícil resiste a cubrir esos piececitos con unos bonitos zapatos.

Los primeros zapatos que cubran el pie de nuestro bebé no estarán hechos para caminar, más bien tendrán una función ornamental y como mucho servirán protegerlos del frío y mantener sus pies calentitos, pero, cuando el niño/a comience a caminar, si que tendremos que poner más atención a sus zapatos. A partir de los 10 meses el calzado que utilicemos si les servirá caminar, así que tenemos que elegir uno que sea útil, cómodo y flexible para conseguir que su pisada sea lo más estable posible.

 

¿Qué características debe tener el calzado de nuestro bebé?

  • Suavidad, comodidad, seguridad y equilibrio.
  • La suela tiene que ser recta, a poder ser entre 8 y 15 milímetros.
  • La suela tiene que ser muy flexible, antideslizante y transpirable.
  • El zapato tiene que ayudar a desarrollar su manera natural de andar y no debe oponer ningún tipo de resistencia ni dificultad.
  • El talón y la punta deben estar reforzados para ayudar a la verticalidad del niño y permitir que pueda mover los deditos desahogadamente dentro del zapato.

 

Cómo podemos elegir la talla de zapatos perfecta sin equivocarnos

Calcular la talla de zapatos de un niño/a pequeño no es fácil. Hay algunas cosas que tendrás que tener en cuenta a la hora de calzar los delicados piececitos de tu hijo y que te ayudarán a calcular la talla perfecta. 

  • En primer lugar, cuando acudas a una zapatería tienes que poder introducir un dedo en el espacio que queda entre el extremo del talón del zapato y el talón del niño (0,5-1 cm). 
  • Cuando estés dudando entre dos tallas compra siempre la más grande, es mejor que le sobre un poquito a que le quede estrecho.
  • Ten en cuenta que en invierno utilizará calcetines gruesos y en verano el pie se dilata por el calor, por lo que es necesario que el zapato sea holgado.

 

¡Con estos sencillos consejos nunca más volverás a equivocarte de talla!

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