Mima la piel de tu bebé

La piel del recién nacido es particularmente delicada, ya que es más fina y frágil que la del adulto y no termina de madurar hasta los 3 años. Debe adaptarse a un nuevo entorno y para ello necesita productos de higiene, cuidado y protección específicos que respeten su piel y sean seguros. Los bebés poseen un PH cercano a 7 en el momento del nacimiento. Ese PH poco a poco se convierte en más ácido sin llegar al nivel de acidez de un adulto haciendo que la epidermis del niño sea muy sensible al sudor, orina y jabón. 

Por ello, es muy importante la elección de sus cuidados dermatológicos siguiendo unos consejos clave para conseguir que la piel del bebé esté bien cuidada y no se resienta.

Higiene

Como ya sabemos, las características de la piel de un bebé no son iguales que las de un adulto, por ello tampoco debemos usar los mismos productos.  Para los más peques hay infinidad de productos de higiene sin jabón, perfume y PH neutro, los cuales ayudan a proteger la fina y sensible piel del bebé.

Un momento clave a tener en cuenta es la hora del baño, ya que es importante atender la temperatura del agua y asegurar que ésta esté entre 35º y 37º.

Protección solar para la piel

Evita la exposición directa al sol de tu bebé al menos hasta pasados los 6 meses.  La vitamina D que se necesita para su crecimiento en esta etapa se consigue con paseos de pocos minutos y sin una exposición directa.

La piel de los más peques aún tiene muy poca capacidad para fabricar melanina y sus defensas todavía no están desarrolladas, aunque en el segundo semestre ya se recomienda utilizar fotoprotectores a diario con mucha precaución en zonas como el rostro y las manos.

Hidratación de la piel

Debemos evitar cremas y productos que contengan perfumes y prestar especial atención al cambio del pañal, donde se debe aplicar una crema protectora que ayude a mantener la zona seca evitando así irritaciones. Además, la piel del rostro y del cuerpo del bebé se debe hidratar a diario, especialmente después del baño.

La alimentación también tiene un papel crucial a la hora de hablar de hidratación de la piel, cuando el bebé ya empieza a comer comida sólida, es importante asegurar que tome suficientes líquidos para mantenerse bien hidratado, sobre todo en las épocas de mayor sequedad ambiental y de calor.

Dermatitis atópica

Un 25% de los bebés sufre dermatitis atópica. Se trata de una enfermedad de la piel caracterizada por unos niveles de sequedad altos que provocan picor, tirantez, enrojecimiento, inflamación e incluso eczemas. Si tu bebé presenta dermatitis , lo conveniente es acudir al pediatra o dermatólogo y seguir sus recomendaciones.

La ropa del bebé

La ropa es otro aspecto que debemos tener muy presente. La ropa sintética puede provocar irritaciones en la piel. Se recomienda vestir al bebé con ropa de fibras naturales, que favorecen una correcta respiración a la piel.

También es recomendable utilizar detergentes específicos para ropa de bebé y evitar las costuras o pliegues que puedan provocarles rozaduras teniendo especial cuidado con las gomas, calcetines y cubrepañales.

Son muchos cuidados, y muchas cosas a tener en cuenta, pero poco a poco os haréis con la situación, conociendo perfectamente las necesidades del peque. ¡Ánimo! 

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies